DESDE LA EXPERIENCIA...

Desde Sísifo os queremos presentar a Óscar Remuiñán, quien ha querido compartir con nosotros una pequeña parte de su vida. Os animamos a que conozcáis su experiencia, esperamos que os guste!


Si vosotr@s también queréis ser partícipes y comentar vuestra experiencia, no dudéis en escribirnos a infosisifo@gmail.com y la haremos pública.



Toda conducta deriva en una consecuencia.

A lo largo de nuestra vida y, principalmente, a partir de que somos conscientes de nuestros actos (o deberíamos), también estamos sometidos a las consecuencias de un delito que podamos cometer.

En mi caso, fue mi relación con el mundo de las drogas y, concretamente, mi adicción a la heroína, lo que me llevó a mi situación actual: verme cumpliendo una pena privativa de libertad, debido a la comisión de un delito.

La tipología de ese delito (contra la Salud Pública) es de las más comunes dentro de la población reclusa.

Personas que, a raíz de su adicción, se ven sorprendidas en posesión de sustancias ilegales (ya sea para su propio consumo o para la venta a terceros, lo que se conoce por tráfico de drogas).

La necesidad de conseguir esa dosis diaria (que va aumentando proporcionalmente al tiempo que llevas sufriendo esa adicción) termina por hacerte tomar malas decisiones que, un día u otro, acabarán por traerte consecuencias (ya sea perdiendo la libertad, contrayendo enfermedades, problemas familiares y laborales, etc.)

Esta es mi experiencia personal, que no deja de ser una historia más y, para muchos, demasiado familiar.

Lo que sí querría es transmitiros el mensaje de que sí se puede salir y comenzar una nueva vida. Hay mil cosas a las que agarrarse y por las cuales luchar cada día.

La libertad plena es levantarte cada día sin ser esclavo de ninguna sustancia, poder decidir por ti mismo qué hacer con tu vida; tener una ilusión, un sueño o un proyecto de vida por los cuales levantarte cada día de la cama.

Y quiero decirte a ti, que sí se puede… si yo fuí capaz, tú también lo eres.

Porque la satisfacción que produce el sentir que vuelves a ser el dueño de tu vida, eso, es lo más grande que puede existir.

Y descubrir todas esas cosas bellas que la vida puede brindarte y que contrarrestan todos los obstáculos y problemas que la vida nos plantea. Es posible disfrutar de una forma sana, sin recurrir a la búsqueda de paraísos artificiales, que no son paraísos, solo artificiales.


Sé tú mismo, eres único.