Compartiendo experiencias

El día, 26 de abril, tuvimos una interesante participación con la asociación AIRIÑOS sobre la situación actual del VHC. Y os queremos trasmitir toda esa información.

En primer lugar ¿Qué es la hepatitis?

Según define la OMS, la hepatitis es una inflamación del hígado. La afección puede remitir espontáneamente o evolucionar hacia una fibrosis (cicatrización), una cirrosis o un cáncer de hígado. Los virus de la hepatitis son la causa más frecuente de está inflamación, que también pueden deberse a otras infecciones, sustancias tóxicas (por ejemplo, el alcohol o determinadas drogas) o enfermedades autoinmunitarias.

La hepatitis A y la E son causadas generalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados. El virus de la hepatitis B, y D se transmite por cuatro fluidos: la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna.

El virus de la hepatitis C (VHC) se transmite casi siempre por exposición a sangre contaminada, lo cual puede suceder mediante transfusiones de sangre y derivados contaminados, inyecciones con instrumentos contaminados durante intervenciones médicas y el consumo de drogas inyectables. La transmisión sexual también es posible, pero mucho menos común. No hay vacuna contra la infección por el VHC, pero sí un tratamiento eficaz.

Situación actual.

Según los últimos datos que hemos podido encontrar en el Plan estratégico para el abordaje de la hepatitis C, en Galicia hasta 31-12-2016 se registraron 3.732 pacientes tratados de VHC.

El plan vigente tiene también el objetivo de conocer el número real de pacientes infectados por el VHC en el territorio nacional con el objetivo final de conseguir la eliminación de la infección por el VHC en nuestro país. Para ello, no solo hay que hacer un esfuerzo en el tratamiento de los pacientes conocidos, sino invertir en estudios epidemiológicos sólidos y en programas de cribado, pues solo conocemos a una minoría de los pacientes que están infectados.

Detección

La población actual puede detectárselo a través de pruebas rápidas por fluido oral, y/o con análisis de sangre específicos.

En ocasiones podemos observar diversos signos de alarma en nuestro cuerpo. Aunque en general no presenta síntomas importantes hasta que no llega a un avanzado nivel de la enfermedad.

  • Dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen

  • Hinchazón abdominal debido a líquido (ascitis)

  • Heces de color arcilla o pálidas

  • Orina turbia

  • Fatiga

  • Fiebre

  • Picazón

  • Ictericia

  • Inapetencia

  • Náuseas y vómitos

Prevención

La prevención es lo más importante en este caso. Tanto para evitar los contagios como para reducir la transmisión de la misma en la población. Los pasos que se pueden tomar para ayudar a prevenir la propagación de la hepatitis C de una persona a otra incluyen:

  • Los trabajadores de salud deben tener precauciones al manipular sangre.

  • No comparta agujas con nadie.

  • No se haga tatuajes ni perforaciones corporales, ni tampoco reciba acupuntura de alguien que no tenga un permiso o licencia. Uno de los aspectos que destacó está asociación es nos fijemos al hacernos un tatuaje si no reutilizan la tinta porque también se trasmite por esta vía.

  • No comparta artículos personales como cuchillas de afeitar y cepillos de dientes.

  • Practique las relaciones sexuales con precaución.

Protocolo de actuación

La estrategia terapéutica a llevar a cabo en caso del VHC sigue cuatro líneas de acción.

  • La primera de ellas es una consulta especializada para valorar el grado de fibrosis, determinar el genotipo y descartar posibles coinfecciones.

  • Clasificar los pacientes potencialmente tratables.

  • Seguimiento clínico.

  • Seguimiento virológico.

Tratamientos actuales

Desde el 2015 se añadieron a la WHO Model List of Essential Medicines (Lista de Medicinas Esenciales) los siguientes medicamentos: daclatasvir, ledipasvir, y una combinación de ombitasvir, paritaprevir and dasabuvir fueron añadiendo nuevos tratamientos para el virus de la hepatitis C que acortaron el tiempo de tratamiento a 8 semanas, eliminando prácticamente del todo los efectos secundarios y con unos resultados de pacientes curados de más del 90%.