VIH: ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN

En el mes de Abril, quisimos ver la película de Dallas Buyers Club con las personas que acuden a nuestro Programa, para crear un espacio donde poder compartir experiencias y opiniones.

Uno de los temas abordado es la discriminación que conlleva un diagnóstico positivo de este virus. En la película hay momentos en los que se retrata perfectamente el estigma al que se ven sometidas las personas con dicho diagnóstico.

Erving Goffman define el estigma como un proceso mediante el cual se atribuye a un individuo, o grupo de individuos una característica que lo desprestigia a ojos de los demás.

La estigmatización del VIH está causada por los prejuicios sobre la sexualidad, las enfermedades infecciosas y su asociación con grupos previamente estigmatizados (drogodependientes, homosexuales etc). La estigmatización también se debe al desconocimiento y las ideas erróneas que siguen existiendo hoy día sobre el VIH y sus vías de transmisión.

Así, en España y otros países de nuestro entorno, el VIH se ha construido socialmente como una “enfermedad moral” vinculada a prácticas ilícitas (consumo de drogas por vía intravenosa) y comportamientos sexuales desviados (homo- y bisexualidad o prostitución).

Una persona es discriminada cuando recibe un trato parcial e injusto por su pertenencia a un grupo particular, cuando se le deniegan injustificadamente servicios y se violan sus derechos.


A continuación mostramos algunos ejemplos que reflejan la discriminación que sufren aún hoy en día las personas VIH+:

  1. Welcome not (ONUSIDA)

Campaña iniciada por ONUSIDA que pone de manifiesto las limitaciones de acceso que tienes las personas VIH positivas para poder moverse libremente entre los distintos países. Así, vemos en el siguiente mapa países que impiden directamente la entrada a personas seropositivas, otros que solo permiten estadías cortas de tiempo (de entre 10 y 90 días) y otros que establecen restricciones de acceso y de formalización de residencia.





2. Seguros:

No fue hasta este mes de abril de 2017 que el congreso ha aprobado con el apoyo de todos los grupos parlamentarios un cambio de ley para prohibir las cláusulas que impedían a las personas seropositivas contratar algún tipo de seguro.

Hasta ahora las personas VIH+ se veían limitadas y excluídas en la contratación de seguros de vida (que son muchas veces necesarios para acceder, por ejemplo, a la compra de una vivienda). Os dejamos el siguiente el enlace donde se puede profundizar más sobre este tema:


http://cadenaser.com/ser/2017/04/04/sociedad/1491288692_239835.html


3. Discriminación laboral:

Las personas VIH+ en nuestro país no pueden acceder a determinados puestos de trabajo y servicios públicos por una injusta y anacrónica clasificación de esta enfermedad. La clasificación que se hace de esta como infecto –contagiosa (y no infecto –trasmisible) hace que las personas seropositivas no puedan acceder a trabajar en determinados puestos como es el caso de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado (guardia civil, policía, bombero/a, funcionario/a de prisiones etc.) o incluso ser taxista en otros países.

CESIDA ya ha hecho un llamamiento a los grupos parlamentarios para conseguir que la enfermedad del VIH pase a estar considerada como infecto-transmisible en lugar de infecto-contagiosa, que es como está calificada actualmente. Debemos recordar, que el VIH no se transmite por el mero hecho de estar en contacto con una persona portadora del mismo (como puede ocurrir con una gripe o una tuberculosis) sino que existen unas vías de transmisión muy específicas.

Según un estudio impulsado por la Universidad de Alcalá de Henares en base a consultas recibidas durante el año 2015 por el programa de Clínica Legal de la Coordinadora Estatal de VIH y SIDA (CESIDA), el sector sanitario (junto con el de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado) es donde se produce más discriminación laboral.

CONSECUENCIAS PROPICIADAS POR EL ESTIGMA Y LA DISCRIMINACIÓN:

Algunas consecuencias como ya hemos visto pueden ser de orden práctico como la denegación de determinados servicios y la violación de derechos sociales y laborales. Otras consecuencias pueden ser de carácter psicológico como es el caso de la percepción de nuestra identidad deteriorada. Esto es, el modo en que la persona estigmatizada se percibe a si misma (sentimiento de culpa, pérdida de autoestima, depresión etc.) lo que produce más ansiedad, estrés etc., y tiene como consecuencia un empeoramiento de nuestra salud.

Debemos recordar también, que cuando este estigma se solapa y refuerza con otras discriminaciones preexistentes (género, orientación sexual, consumo de drogas etc.) su efecto se ve más agravado y es más perverso.

¿QUE SE PUEDE HACER SI SE SUFRE DISCRIMINACIÓN?

Si esta se produce en el ámbito sanitario podemos acudir a la oficina de defensor del paciente. Si la discriminación es sufrida en otros ámbitos podemos contactar con:

  • El defensor del pueblo estatal o autonómico,

  • El Plan Nacional o Autonómico sobre el SIDA,

  • Sindicatos,

  • Asociaciones con asistencia jurídica para casos de discriminación como es el caso de CESIDA.