RESPONSABILIDAD LEGAL EN LA TRANSMISIÓN DEL VIH


Tengo VIH, ¿se lo tengo que decir a las personas de mi entorno? ¿ y en mi trabajo? ... os dejamos este post con la idea de aclarar esas dudas.

A día de hoy, y pese a los grandes avances médicos, el VIH sigue siendo una enfermedad crónica y, de momento, con un tratamiento de por vida.

Aun así, gracias a los avances farmacológicos, una persona VIH + con una buena adherencia al tratamiento puede tener una carga viral (cantidad de virus en sangre) indetectable. Esto, posibilita en un % muy alto la no transmisión del virus a través de sangre, semen, secreciones vaginales o leche materna (fluidos transmisores del virus).

Destacar, que en España no existe una normativa específica para la transmisión del VIH, generalmente los casos de transmisión se tramitan por la jurisdicción civil (art 1902 del Código Civil) y penal (art. 147 y 149 de lesiones y lesiones graves del Código Penal).

Ser diagnosticado/a por la infección de VIH forma parte de la intimidad de una persona por lo que esta tiene derecho a la confidencialidad de su diagnóstico.

El artículo 18.1 de la Constitución Española reconoce el derecho a la intimidad personal, que ha sido interpretada por el Tribunal Constitucional como el poder de controlar quien tiene acceso a la información sobre el estado de salud.

Así, las personas con VIH tienen derecho a que se respecte el carácter confidencial de sus datos y a que nadie pueda acceder a ellos sin previa autorización.

Pese a esto, existen excepciones respecto al derecho de confidencialidad:

  1. Revelación a otro profesional cuando sea conveniente para el cuidado o tratamiento de la persona con VIH,

  2. Revelación para evitar el daño a terceras personas: El médico puede (aunque no es un deber) vulnerar la confidencialidad del diagnóstico en caso de peligro real para la transmisión a terceras personas. La recomendación, desde una perspectiva ética, es que el profesional sanitario trate por todos los medios que sea la persona portadora del virus quien informe su estado serológico a sus distintas parejas sexuales. Para ello, es importante darle tiempo para que pueda asumir su diagnóstico y aconsejarlo para desarrollar estrategias que le permitan compartirlo.

Se recomienda que antes de vulnerar la confidencialidad de la persona con VIH los profesionales deben haber agotado cualquier otra vía.

De esto modo, nos plantemos en este post las siguientes cuestiones:

¿Tiene la obligación la persona VIH positiva de revelar su estado serológico? ¿Tendría está alguna responsabilidad en caso de transmitir el virus a un tercero?

Según la legislación española las personas VIH+ no tienen la obligación legal de revelar a sus parejas sexuales su condición de persona con VIH, siempre y cuando se ponga los medios para prevenirlo y no haya trasmisión. En principio no está considerado como delito ni como falta administrativa, y lo que se preserva es el derecho a la intimidad.

La ley también apunta que en casos en los que se produzca una situación de riesgo, y previamente no se haya revelado el estado serológico, la persona con VIH debe declarar su condición para que se puedan adoptar las medidas de profilaxis post exposición o para que la pareja sexual asuma el riesgo de la infección por el virus.

Los casos de transmisión de VIH como ya señalamos anteriormente, se pueden resolver por la vía civil (en la que se requiere una compensación económica si el acusado el declarado culpable), o por la vía penal. En la jurisdicción penal, se requiere la falta de uso de medidas profilácticas o de prevención junto con la intención de transmitir la infección para que el delito de lesiones ocurra.

Por tanto, la ley nos exime de la obligación de revelar el diagnóstico, pero nos penaliza cuando no se ha informado acerca de la infección al tener una práctica de riesgo o cuando, intencionadamente, se ha pretendido transmitir la infección.

Si la persona portadora del virus informa a la otra parte de su estado serológico y aun así ambas partes deciden mantener relaciones sexuales no protegidas ¿se le puede exigir alguna responsabilidad a la persona portadora? ¿Habría algún responsable en esta situación?

A nivel ético esta es una cuestión muy debatida. Lo que se discute es sobre todo si la transmisión del VIH es una responsabilidad individual o compartida. Cuando se habla de responsabilidad individual, se entiende que cada una de las personas que mantienen una relación sexual sin preservativo (tanto la persona portadora del virus como la que no lo tiene) es responsable de su propia salud y decide cómo cuidar de ella. Cuando se habla de corresponsabilidad, o responsabilidad compartida, la responsabilidad va más allá y se relaciona con el bienestar del prójimo o la comunidad. Una persona no solo es responsable de su propia salud y de su autocuidado, sino que también lo es de la salud del otro.

De este modo, la revelación del estado serológico no es motivo suficiente para eliminar la responsabilidad legal del demandado debido a que el artículo 155 del Código Penal establece que el consentimiento de la víctima reduce pero no elimina la misma. Así, en este caso la cuestión fundamental para que no se aplique delito sería el hecho de que la persona VIH+ utilizase medidas profilácticas.

Fuente: Documento Informativo sobre la infección por VIH (GeSIDA y SEISIDA, 2017)