¿Sabes cómo afecta el consumo de alcohol en la conducción?


Si estás pensando llevarte el coche, para ir a alguna fiesta, concierto,... podías echarle un vistazo a la información que hemos elaborado con la ayuda de los materiales didácticos de la DGT.

El alcohol es la droga que más personas consumen, de la que más se abusa. Por ello, debemos tener en cuenta los problemas sociales y sanitarios (accidentes de tráfico y laborales, problemas de salud, etc.). Es un depresor del sistema nervioso central, produce desinhibición conductual y emocional, no es un estimulante, como podemos llegar a creer por la sensación que alcohol nos provoca en pequeñas dosis. El alcohol afecta gravemente a la capacidad para conducir un vehículo y aumenta la probabilidad de sufrir o causar un accidente ya que altera el comportamiento, la percepción del entorno, la capacidad para prestar atención, la psicomotricidad y la toma de decisiones.

El alcohol actúa sobre el cerebro: desorganiza y desestabiliza su funcionamiento. El consumo de alcohol, como ya hemos mencionado, afecta directamente a este Sistema Nervioso , pues de él dependen las modificaciones en las aptitudes y comportamientos del conductor. Actúa como un anestésico, de modo similar a como lo hacen los anestésicos generales utilizados en medicina, es decir, a todos los niveles del Sistema Nervioso Central, comenzando en el cerebro y continuando por porciones más inferiores según aumenta la cantidad de alcohol en sangre. La aparente estimulación ejercida por el alcohol a niveles "bajos" de alcoholemia es consecuencia de la depresión de los mecanismos de control inhibitorio existentes en el cerebro. El alcohol modifica las capacidades del conductor desde unos niveles de alcohol inferiores a 0.5 gr/l. Ciertas alteraciones se observan con 0,2 y 0,3 gramos de alcohol por litro, pero no se puede hablar de un umbral a partir del cual afecte la capacidad de conducción igual para todos los sujetos, ni para todas las circunstancias viales.

Conducir bajo los efectos del alcohol implica:

  • Percepción alterada: no se dispondrá de la información correcta y adecuada para interpretar las situaciones de tráfico.

  • Sera mucho más fácil sufrir una distracción o quedarse dormido al volante.

  • Se tardará más en tomar una decisión.

  • Se tomarán decisiones más peligrosas de lo normal ya que el conductor se sentirá desinhibido y con una falsa sensación de control.

Así, el consumo de alcohol tiene repercusión sobre:

  • Repercusión sobre el comportamiento: sobrevaloración de las capacidades para la conducción, mayor tolerancia a los niveles de riesgo, disminución del sentido de la responsabilidad y la prudencia, incremento de las conductas impulsivas, comete más infracciones.

Las infracciones más comunes bajo los efectos del alcohol son:

- detenerse en el carril sin causa justificada

- no guardar la distancia de seguridad entre vehículos

- realizar giros con excesiva amplitud

- circular invadiendo el carril contrario

- Responder tarde a la señalización

- efectuar adelantamientos antirreglamentarios

- señalizar de manera incorrecta las maniobras

- circular por dirección contraria

- Salir fuera de la zona de circulación

  • Alteración en la funciones perceptivas:

Reduce el número y la velocidad de movimientos oculares, por lo que recogemos menos información del entorno y de peor calidad.

Altera la percepción de luces y señales, especialmente cuando son de color rojo.

Deteriora la convergencia ocular, necesaria para calcular distancias.

Dificulta el cálculo de la velocidad propia y de los demás usuarios de la vía

Interfiere en el proceso de acomodación ocular de cambios de luz, lo que provoca deslumbramientos con mayor facilidad.

Reduce el campo visual, favorece visión efecto túnel, perdida de información en las zonas periféricas.

Fatiga ocular

  • Alteraciones de la atención

Afecta especialmente ante situaciones de mayor complejidad: una incorporación a una vía, donde hay mucho tráfico etc.

  • Alteraciones en la psicomotricidad

En la coordinación de los movimientos

En la coordinación de la información sensorial y motora

Reducción del control de los movimientos de precisión

Disminución del rendimiento muscular

Alteraciones el equilibro.

  • Repercusión sobre el proceso de toma de decisiones

El alcohol afecta a todas las fases de este proceso de toma de decisiones:

ASIMILACIÓN de la información (luces, señales, obstáculos, etc.) es deficiente, debido a las alteraciones perceptivas y atencionales.

El pensamiento y el razonamiento necesario para tomar una buena decisión también se ven alterados gravemente.

Las acciones motoras se descoordinan y se reduce la precisión de las mismas.

Otro de los efectos y cambios más importantes y graves es el AUMENTO DEL TIEMPO DE REACCIÓN.

© 2016 Programa SÍSIFO. Fundación Érguete. Creado con Wix.com

  • iconos-01
  • iconos-04
  • iconos-02
  • iconos-03
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now