Las nuevas drogas, un mundo aún por conocer. ¿El pasado se repite?

Son muchas, desconocidas y prácticamente indetectables. Las denominadas “nuevas drogas” están más presentes en la sociedad de lo que nos podemos imaginar, por eso hay que estar alerta y saber cómo actuar.

¿Qué son? Son substancias que, de algún modo, tratan de imitar el efecto de las drogas más conocidas como pueden ser la marihuana, el hachís, la cocaína o la heroína. En su gran mayoría tienen un origen sintético o “de diseño”, creadas en laboratorios clandestinos, aunque también las hay de origen natural, extraídas, por ejemplo, de plantas o vegetales.

Para que te vayan sonando, hablamos de la ketamina, la marihuana sintética o el cristal.

¿Por qué son desconocidas? En primer lugar porque no fueron incluidas en el listado de las convenciones internacionales durante los años 70 (de hecho por aquel entonces, casi ninguna existía todavía). Y para continuar, porque se trata de preparados farmacológicos que empezaron a usarse en medicina, aunque en menor medida.

A día de hoy, es cierto que su consumo, en comparación con el consumo de otras drogas más comunes como el hachís o la cocaína, es prácticamente residual, pero en crecimiento. De hecho un estudio reciente apunta que el número de personas que han probado estas nuevas drogas ya supera el del número de personas que han probado la heroína.

Estos datos deberían preocuparnos en tanto a que no podemos detectar todavía cuáles son sus consecuencias, efectos o grado de mortalidad. Además son prácticamente indetectables en las analíticas de laboratorio más comunes. Encontrarlas en sangre, es, en realidad, una misión más que compleja.

Muchos expertos apuntan que el negocio de este tipo de sustancias es más que ventajoso para las bandas que lo fabrican y distribuyen, ya que con tan sólo una pequeña modificación de su estructura molecular pueden conseguir que no se cataloguen como drogas durante años, y por lo tanto sean legales hasta que se incluyan en el listado de la Ley de Drogas.

Las nuevas drogas de diseño, un mundo nuevo aún por descubrir y con unas consecuencias desconocidas aún por encontrar, ¿os suena la historia?