USO DE DROGAS Y PROSTITUCIÓN

Buenos días,

Hoy nos gustaría compartir algunas de las reflexiones sobre el uso de drogas y prostitución realizadas por Carmen Meneses Falcón, miembro de la Universidad Pontifica de Comillas.

Así, en el post de hoy, señalaremos muy brevemente algunas de sus aportaciones sobre esta materia:

Meneses señala como en muchos contextos de prostitución el uso de sustancias psicoactivas supone un componente fundamental para el desarrollo de dicha actividad.

Afirma que el uso de alcohol o cocaína es muy frecuente en este contexto, pero con motivaciones de consumo diferentes. Para unos, señala, la principal razón de consumo es lúdica (consumidores de prostitución), mientras que en los otros casos la motivación es instrumental.

El alcohol se configura como un elemento fundamental de trabajo para aquellas personas (generalmente mujeres) que ejercen la prostitución en locales y clubs, precisamente porque existe un momento previo a los servicios sexuales, el alterne, en el que es clave el consumo de bebidas alcohólicas, ya que cuantas más se consuman más ingresos obtiene el establecimiento.

En cuanto a cómo se producen los consumos, destacar que mientras que el consumo de alcohol suele ser público y tolerado socialmente, el uso de cocaína se realiza generalmente en un momento posterior. Esto es, se realiza en un contexto más oculto e íntimo, generalmente en el desarrollo de los servicios sexuales.

Destacar, por tanto, que existe una gran variedad de circunstancias de uso de drogas en los contextos de prostitución:

  • Las peticiones de consumo por parte de los consumidores de prostitución,

  • El uso de benzodiacepinas u similares para combatir los malestares psicológicos y las secuelas que la prostitución puede acarrear para estas mujeres,

  • El consumo de sustancias psicoactivas para aguantar largas jornadas de espera u ocupación,

  • Una promoción de usos de bebidas alcohólicas por parte de los dueños de los establecimientos. etc.

LOS RIESGO DEL CONSUMO DE DROGAS EN PROSTITUCIÓN:

Dependiendo del ámbito de prostitución la presencia del consumo de drogas puede ser mayor o menor. Así, Meneses afirma que las personas que ejercen la prostitución en la vía pública suelen consumir más drogas y con mayores riesgos asociados que aquellas que se ocupan en pisos u hoteles.

Entre los riesgos destacables para quienes consumen drogas y ejercen la prostitución encontramos la peor negociación de los servicios en los precios y una mayor dificultad para la negociación del uso del preservativo y prácticas sexuales.

Además, la desinhibición que producen las drogas o la pérdida de control les puede llevar a una peor disposición para afrontar posibles situaciones de violencia u otros peligros.

Haciendo mención a los consumidores de prostitución, el abuso de drogas por su parte suele ser un gran peligro para las mujeres que ejercen la prostitución ya que se incrementan las posibilidades de agresión, de negación a los pagos etc.

Un saludo y Buen fin de semana.